Hemograma y Alteraciones Sanguíneas

40 tarjetas

Resumen integral del tejido sanguíneo, cubriendo composición de sangre, funciones, diferencias entre plasma y suero, tipos celulares, inmunología, grupos sanguíneos, hematopoyesis y principales alteraciones detectables en el hemograma como anemias, leucocitosis, trombocitopenia y sus implicaciones clínicas.

20 tarjetas

Repasar
Pregunta

¿Qué porcentaje del peso corporal total representa el volumen de sangre en un adulto promedio?

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Respuesta

Entre el 7% y el 8% del peso corporal total (~6 litros en un adulto promedio).

Pregunta

¿Cuál es la diferencia entre trombocitemia y trombocitopenia en términos de origen y consecuencias clínicas?

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Respuesta

La trombocitemia es el aumento de plaquetas por trastornos proliferativos de la médula o esplenectomía. La trombocitopenia es su descenso por menor producción o mayor destrucción, aumentando el riesgo de hemorragias espontáneas.

Pregunta

¿Qué función desempeñan los eritrocitos en el transporte de gases?

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Respuesta

Transportan oxígeno desde los pulmones hacia los tejidos y dióxido de carbono desde los tejidos hacia los pulmones para su eliminación.

Pregunta

¿Cuáles son los tres tipos principales de proteínas plasmáticas y qué funciones específicas cumple la albúmina?

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Respuesta

Albúmina, globulinas y fibrinógeno. La albúmina ejerce la presión coloidosmótica (gradiente de concentración sangre-tejido) y transporta hormonas (tiroxina), metabolitos y fármacos (barbitúricos).

Pregunta

¿Cuál es la composición porcentual de plasma, capa tromboleucocítica y eritrocitos en una muestra de sangre centrifugada?

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Respuesta

Plasma (~55%), capa tromboleucocítica (<1%: leucocitos y plaquetas) y eritrocitos (~45% = hematocrito).

Pregunta

¿Por qué la hemoglobina fetal (HbF) es importante durante la vida intrauterina y cómo cambia después del nacimiento?

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Respuesta

La HbF asegura la captación de oxígeno durante la vida fetal. Tras el nacimiento disminuye drásticamente, representando <1%<1\% del total en la edad adulta.

Pregunta

¿Qué indica una leucocitosis extrema (valores mayores a 100×109100 \times 10^9 células/L) en el hemograma?

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Respuesta

Frecuentemente indica leucemia (cáncer sanguíneo). También puede darse por infecciones graves o inflamación extrema.

Pregunta

¿Cómo se define la presión coloidosmótica y qué consecuencias tiene su disminución?

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Respuesta

Presión osmótica ejercida por las proteínas plasmáticas (principalmente albúmina) en las paredes vasculares. Su disminución provoca edema (hinchazón) por aumento de agua fuera de los vasos.

Pregunta

¿Qué es la HbA1c y para qué se utiliza clínicamente en pacientes diabéticos?

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Respuesta

Es un subtipo de HbA unido irreversiblemente a glucosa. Se usa clínicamente para controlar la glucemia real de un paciente diabético durante los últimos 2–3 meses (ideal <7%<7\%).

Pregunta

¿Qué diferencia fundamental existe entre el plasma sanguíneo y el suero?

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Respuesta

El suero es plasma sanguíneo desprovisto de los factores de coagulación (fibrinógeno y otros), obtenido tras permitir la coagulación natural.

Pregunta

¿Cómo se define clínicamente la anemia y cuáles son sus tres vías principales de origen?

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Respuesta

Disminución de hemoglobina: <13.5<13.5 g/dL (hombres) o <12<12 g/dL (mujeres). Origen: pérdida sanguínea, hemólisis o producción insuficiente en médula ósea.

Pregunta

¿En qué se diferencia funcionalmente un linfocito T CD4+ de un linfocito T CD8+?

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Respuesta

Los CD4+ (cooperadores) coordinan la respuesta inmune reconociendo antígenos en MHC-II; los CD8+ (citotóxicos) destruyen directamente células infectadas o tumorales al reconocer antígenos en MHC-I.

Pregunta

¿Cuál es el rol específico de los basófilos en respuestas alérgicas e hipersensibilidad?

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Respuesta

Liberan histamina (vasodilatador) y heparina (anticoagulante) de sus gránulos, desencadenando respuestas alérgicas graves e hipersensibilidad (anafilaxia) en conjunto con los mastocitos.

Pregunta

¿Qué estructura tienen las plaquetas y cuál es su función principal en la hemostasia?

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Respuesta

Son fragmentos citoplasmáticos anucleados (2–3 μ\mum) derivados de megacariocitos. Su función principal es la hemostasia: se adhieren, desgranulan y agregan para formar un tapón hemostático primario.

Pregunta

¿Cuál es el tipo de sangre donante universal y el receptor universal, y por qué?

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Respuesta

El donante universal es el grupo O (sin antígenos A ni B), y el receptor universal es el grupo AB (sin anticuerpos anti-A ni anti-B).

Pregunta

¿Cuál es el tipo de leucocito más abundante en la circulación y cómo actúa contra patógenos bacterianos?

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Respuesta

Los neutrófilos (48.6–66.7% de leucocitos). Fagocitan patógenos y los destruyen mediante un estallido respiratorio con intermediarios reactivos de oxígeno.

Pregunta

¿Qué sucede cuando una madre Rh- gesta un feto Rh+ y cómo se previene la eritroblastosis fetal?

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Respuesta

Los anticuerpos anti-D maternos atraviesan la placenta y destruyen los eritrocitos del feto Rh+. Se previene con la inyección de RhoGAM a la madre, que elimina los eritrocitos fetales antes de sensibilizar su sistema inmune.

Pregunta

¿Cómo se produce la trombopoyesis y qué transformación sufre el megacarioblasto para generar plaquetas?

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Respuesta

El megacarioblasto (30μm30\,\mu\text{m}), estimulado por trombopoyetina, sufre endomítosis sucesivas (ploidía de 8n8n a 64n64n) formando un megacariocito (505070μm70\,\mu\text{m}). Sus conductos de demarcación plaquetaria se fusionan y liberan fragmentos citoplasmáticos anucleados: las plaquetas.

Pregunta

¿Cuál es la célula madre que origina todas las células sanguíneas y qué marcadores moleculares la caracterizan?

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Respuesta

La célula madre hematopoyética (CMH) , de tipo pluripotencial. La caracterizan los marcadores moleculares CD34 y CD90, y carece de marcadores específicos de linaje maduro.

Pregunta

¿Qué es la hematopoyesis y en qué órganos ocurre durante la vida embrionaria y adulta?

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Respuesta

Es el proceso continuo de formación de células sanguíneas. En la vida embrionaria ocurre en el saco vitelino (3er3^\text{er} semana), luego en hígado y bazo (2.º trimestre), y finalmente en la médula ósea. En la vida adulta se restringe a la médula ósea roja de huesos planos y vértebras.

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Ficha de repaso

Fundamentos de la Sangre y el Plasma

La sangre es un tejido conjuntivo líquido que circula continuamente a través del sistema cardiovascular, transportado por los impulsos del corazón. En un adulto promedio, el organismo contiene alrededor de 6 litros de sangre, equivalentes aproximadamente al 7-8% del peso corporal total. Este flujo constante realiza funciones vitales esenciales: transporta nutrientes y oxígeno, elimina desechos y dióxido de carbono, distribuye hormonas reguladoras, mantiene la homeostasis química y térmica, y distribuye células inmunitarias para la defensa.

Composición de la Sangre y el Hematocrito

Cuando se centrifuga una muestra de sangre con anticoagulante, se separa en tres componentes claramente diferenciados. El plasma (~55%) ocupa la parte superior como un fluido amarillo pálido rico en proteínas. La capa tromboleucocítica (<1%) forma una delgada línea blanca intermedia donde se concentran los leucocitos y plaquetas. Los eritrocitos (~45%) se compactan en el fondo del tubo. El porcentaje de volumen que ocupan los eritrocitos compactados en relación con el total se denomina hematocrito.

Los rangos de hematocrito normales oscilan entre 39-50% en hombres y 35-45% en mujeres. Un valor inferior a estos intervalos indica anemia, es decir, una reducción en la cantidad de eritrocitos circulantes que puede originarse por pérdida de sangre, destrucción acelerada de glóbulos rojos o producción insuficiente en la médula ósea. En proporción, la sangre contiene aproximadamente 1000 veces más eritrocitos que leucocitos en un frotis normal.

Plasma Sanguíneo y sus Componentes

El plasma sanguíneo es la matriz líquida extracelular de la sangre que contiene elementos clave para mantener la osmolaridad y el pH óptimos para el metabolismo celular. Su composición es aproximadamente 91-92% agua, 7-8% proteínas plasmáticas y 1-2% otros solutos. El agua actúa como disolvente universal para transportar todos los nutrientes y desechos. Los otros solutos incluyen electrolitos (sodio, potasio, calcio, magnesio, cloruro, bicarbonato), nutrientes esenciales (glucosa, lípidos, aminoácidos), gases sanguíneos (oxígeno, dióxido de carbono, nitrógeno) y productos nitrogenados de desecho (urea, ácido úrico, creatinina).

Proteínas Plasmáticas y sus Funciones

Albúmina/alˈbu.mi.na/nom féminin

Proteína plasmática más pequeña (~70 kDa) que representa aproximadamente la mitad del contenido proteico total. Ejerce el gradiente de concentración fundamental entre la sangre y el líquido tisular extracelular, manteniendo la presión coloidosmótica que regula el volumen sanguíneo. También actúa como transportadora de hormonas, metabolitos y fármacos.

« La pérdida de albúmina en la orina reduce la presión coloidosmótica y causa edema en los tejidos periféricos. »

Las globulinas se dividen en dos familias principales. Las inmunoglobulinas (gamma-globulinas) son anticuerpos secretados por células plasmáticas para defendernos activamente contra patógenos. Las globulinas no inmunitarias (alfa y beta), sintetizadas en el hígado, contribuyen a la presión osmótica y actúan como vehículos especializados de transporte: la ceruloplasmina lleva cobre, la transferrina transporta hierro, y la haptoglobina captura hemoglobina libre. Este grupo también incluye fibronectina, lipoproteínas y factores de coagulación.

Fibrinógeno/fi.bri.ˈno.xe.no/nom masculin

Proteína plasmática de mayor tamaño (~340 kDa) que desempeña un papel crucial en la coagulación. Cuando se produce una lesión vascular, el fibrinógeno soluble se transforma mediante reacciones en cascada en fibrina insoluble. Los monómeros de fibrina se polimerizan para formar redes de fibras largas que establecen enlaces cruzados, creando una malla impermeable que detiene la hemorragia.

« Durante una lesión vascular, el fibrinógeno se convierte en fibrina para formar un coágulo que sella la herida. »

Presión Coloidosmótica

La presión coloidosmótica es la presión osmótica ejercida por las proteínas plasmáticas sobre las paredes vasculares, principalmente por la albúmina. Esta presión es fundamental para mantener la proporción correcta de volumen sanguíneo intravascular en relación con el líquido tisular extracelular. Si la concentración de albúmina disminuye significativamente —ya sea por pérdida en la orina, síntesis hepática reducida o malnutrición— la presión coloidosmótica desciende drásticamente, permitiendo que mayor cantidad de agua escape de los vasos hacia los espacios intersticiales. Este desequilibrio se manifiesta clínicamente como edema o hinchazón visible, particularmente en los tobillos al final del día.

Diferencia entre Plasma y Suero

Cuando se extrae una muestra de sangre sin anticoagulante, la coagulación ocurre inmediatamente, capturando los eritrocitos en una densa malla de fibinas. El plasma se obtiene centrifugando sangre tratada con anticoagulante (como citrato o heparina) para separar los componentes celulares. El suero, por el contrario, se obtiene permitiendo que la coagulación ocurra naturalmente y luego centrifugando la muestra para retirar completamente el coágulo con los factores de coagulación consumidos. Por lo tanto, el suero es plasma desprovisto de factores de coagulación.

Para la mayoría de las pruebas bioquímicas habituales, plasma y suero pueden utilizarse indistintamente. Sin embargo, se prefiere suero en exámenes específicos para evitar que los anticoagulantes interfieran con las mediciones. Nunca se debe usar suero para realizar pruebas de coagulación, ya que todos los elementos proteicos necesarios para la cascada de coagulación ya se han consumido durante la formación del coágulo.

Eritrocitos, Hemoglobina y Grupos Sanguíneos

Los eritrocitos (o glóbulos rojos) son las células más numerosas de la sangre, representando aproximadamente el 99% de todas las células en la fracción celular. Su estructura única como disco bicóncavo anucleado, de 7.8 µm de diámetro, maximiza el área de superficie para el intercambio de gases. Esta forma característica, carente de núcleo y orgánulos, confiere al eritrocito una extraordinaria flexibilidad que le permite deformarse para atravesar los capilares más estrechos del organismo. Su vida media es de aproximadamente 120 días, tras los cuales son eliminados por fagocitosis en el bazo, hígado y médula ósea.

Hemoglobina (Hb)/emoɡloˈbina/nom femenino

Proteína altamente especializada empaquetada en enormes cantidades dentro de los eritrocitos. Estructuralmente compuesta por cuatro cadenas polipeptídicas de globina, cada una albergando un grupo hemo que contiene un átomo de hierro donde se une el oxígeno de forma reversible.

« La hemoglobina fija el oxígeno en los pulmones y lo libera en los tejidos, mientras que capta el dióxido de carbono para su eliminación. »

Existen varios tipos de hemoglobina según las cadenas de globina que se combinen. La HbA (hemoglobina adulta) es la forma predominante, representando cerca del 96% del total en adultos; está formada por dos cadenas alfa y dos cadenas beta. La HbA2 constituye entre el 1.5% y el 3%, formada por dos cadenas alfa y dos delta. La HbF (hemoglobina fetal) es la forma principal durante la vida intrauterina para asegurar la captación de oxígeno, pero disminuye drásticamente tras el nacimiento a menos del 1% en adultos. La HbA1c es un subtipo de HbA que se une químicamente a la glucosa de forma irreversible; como sus valores son directamente proporcionales a la cantidad de azúcar en sangre durante los 120 días de vida del eritrocito, se utiliza clínicamente para controlar la glucemia promedio del paciente diabético durante los últimos 2 a 3 meses.

Sistema ABO de Grupos Sanguíneos

La sangre humana se clasifica según la presencia o ausencia de antígenos (carbohidratos y proteínas) en la superficie de la membrana del eritrocito. El sistema ABO determina cuatro grupos principales. El grupo A expresa el antígeno A y posee anticuerpos anti-B; puede donar a A y AB, y recibir de A y O. El grupo B expresa el antígeno B y posee anticuerpos anti-A; puede donar a B y AB, y recibir de B y O. El grupo AB expresa ambos antígenos A y B pero carece de anticuerpos; puede recibir de todos los grupos (receptor universal) pero solo puede donar a AB. El grupo O carece de ambos antígenos y posee anticuerpos anti-A y anti-B; puede donar a todos los grupos (donante universal) pero solo puede recibir de O. Esta compatibilidad es crítica en transfusiones para evitar reacciones hemolíticas potencialmente fatales.

Factor Rh y Eritroblastosis Fetal

El factor Rh es un sistema independiente determinado por el antígeno proteico D. Si se expresa el antígeno D en los glóbulos rojos, el individuo es Rh positivo (+); si carece de él, es Rh negativo (-). El factor Rh+ es dominante sobre el Rh-. La incompatibilidad Rh, también conocida como eritroblastosis fetal o enfermedad hemolítica del recién nacido, ocurre cuando una madre Rh- gesta un feto Rh+. Durante el parto o un aborto, la sangre del bebé entra en contacto con la de la madre, provocando que el sistema inmune materno se sensibilice y fabrique anticuerpos anti-D. En un embarazo posterior con otro feto Rh+, estos anticuerpos cruzan libremente la placenta y atacan los glóbulos rojos del bebé, destruyéndolos masivamente. Esta complicación grave se previene administrando a la madre una inyección de anticuerpos RhoGAM, que destruye cualquier eritrocito fetal circulante antes de que el cuerpo materno pueda sensibilizarse.

La herencia de los grupos sanguíneos sigue patrones genéticos predecibles. El alelo del grupo O es recesivo y requiere dos copias para expresarse, mientras que los alelos A y B son codominantes; el factor Rh+ es dominante sobre el Rh-. Por ejemplo, si ambos padres tienen sangre O+, sus hijos heredarán obligatoriamente el carbohidrato O y, con alta probabilidad, serán O+ debido a la dominancia del Rh+. Sin embargo, si ambos padres son portadores recesivos de un gen Rh-, existe una pequeña probabilidad de que un hijo herede ambas copias negativas y nazca O-. Es genéticamente imposible que de dos padres con grupo O nazcan hijos con grupos A, B o AB, ya que ninguno de los padres posee esos antígenos en sus cromosomas para transmitirlos.

Leucocitos y Defensa Inmunitaria

Los leucocitos son las unidades fundamentales de nuestra defensa inmunitaria, circulando en la sangre para protegernos de microorganismos patógenos, proteínas extrañas y células tumorales. Se clasifican en dos grandes familias según la presencia de gránulos específicos en su citoplasma: granulocitos, que poseen bolsitas cargadas de enzimas destructivas, y agranulocitos, carentes de estas estructuras especializadas.

Granulocitos

Los granulocitos constituyen la primera línea defensiva frente a infecciones bacterianas y procesos inflamatorios. Se dividen en tres tipos según la composición y reactividad de sus gránulos: neutrófilos, eosinófilos y basófilos.

Neutrófilos/nɛuˈtɾofilos/nom masculino plural

Leucocitos granulares más abundantes en la circulación, representando entre el 48.6% y el 66.7% del total. Poseen un núcleo multilobulado de dos a cuatro lóbulos y actúan como los primeros soldados que llegan a focos de lesión tisular o infección bacteriana, fagocitando patógenos y destruyéndolos mediante el estallido respiratorio.

« Durante una infección bacteriana grave, los neutrófilos se movilizan masivamente hacia el sitio infectado mediante diapédesis, formando pus al morir junto con los patógenos destruidos. »

Los neutrófilos utilizan un mecanismo llamado estallido respiratorio para generar intermediarios reactivos de oxígeno que destruyen a los patógenos intracelularmente. Su ciclo de vida es breve, circulando apenas 6 a 12 horas en la sangre antes de emigrar a los tejidos donde viven 1 a 4 días más.

Eosinófilos/eosɪˈnofilos/nom masculino plural

Leucocitos granulares que constituyen entre el 1.4% y el 4.8% del total circulante, con un núcleo típicamente bilobulado. Se especializan en combatir infestaciones parasitarias y moderar los efectos nocivos de las reacciones alérgicas en los tejidos.

« Un paciente con parasitosis intestinal presenta un incremento notable de eosinófilos en su hemograma, reflejando la respuesta del organismo contra los helmintos invasores. »
Basófilos/baˈsofilos/nom masculino plural

Los leucocitos más escasos de la circulación, representando menos del 0.5% del total. Sus gránulos contienen agentes vasoactivos potentes como histamina y heparina, participando en respuestas alérgicas e hipersensibilidad.

« Durante una reacción anafiláctica, los basófilos se desganulan liberando histamina, causando dilatación vascular, constricción bronquial y síntomas sistémicos graves. »

Agranulocitos

Los agranulocitos carecen de gránulos especializados visibles al microscopio óptico, pero poseen mecanismos defensivos altamente sofisticados. Esta categoría incluye linfocitos, monocitos y células NK, que conforman la base de la inmunidad adaptativa e innata.

Linfocitos T

Los linfocitos T representan entre el 60% y el 80% del total linfocitario circulante y poseen receptores de linfocitos T (TCR) que les permiten reconocer antígenos específicos. Se clasifican funcionalmente en tres subgrupos que coordinan la inmunidad mediada por células: CD4+, CD8+ y gamma/delta.

Linfocitos T CD4+ (Cooperadores)/sé de cuatro/nom masculino plural

Células T auxiliares que reconocen antígenos unidos a moléculas del complejo mayor de histocompatibilidad II (MHC II) en células presentadoras de antígenos. Al activarse, producen citocinas como interleucinas que estimulan la proliferación y diferenciación de otras células defensivas.

« Los linfocitos T CD4+ son blanco del virus VIH; su destrucción progresiva en SIDA impide la coordinación adecuada de la respuesta inmunitaria global. »

Los linfocitos T CD8+ (citotóxicos) reconocen antígenos unidos a MHC I en células infectadas por virus o transformadas por cáncer, destruyéndolas mediante la secreción de perforinas y granzimas que crean conductos iónicos en la membrana plasmática enemiga. Los linfocitos T gamma/delta constituyen una población pequeña que coloniza permanentemente los epitelios (piel y mucosas), funcionando como una primera línea de defensa local sin recircular por la sangre.

Linfocitos B

Los linfocitos B representan entre el 20% y el 30% de los linfocitos circulantes y median la inmunidad humoral mediante la síntesis de anticuerpos. Expresan en su superficie marcadores CD19 y CD20, así como moléculas de inmunoglobulinas IgM e IgD que funcionan como receptores de antígenos nativos. Al estimularse, se diferencian en células plasmáticas que sintetizan y secretan anticuerpos masivamente hacia la circulación.

Células NK y Monocitos

Las células NK (Natural Killer) constituyen entre el 5% y el 15% de los linfocitos circulantes, identificadas como linfocitos granulares grandes con marcadores CD16, CD56 y CD94. Están programadas de forma innata para destruir células infectadas por virus y ciertos tipos de células tumorales sin requerir presentación antigénica previa, liberando perforinas y granzimas que provocan lisis inmediata. Los monocitos son los leucocitos más grandes observables en un frotis (aproximadamente 18 µm), circulando apenas 3 días en la sangre antes de emigrar a los tejidos donde se transforman en macrófagos y otras células del sistema fagocítico mononuclear.

Marcadores CD e Inmunidad Adaptativa

Los marcadores CD (del inglés Cluster of Differentiation) son proteínas de superficie expresadas en linfocitos que permiten su identificación y clasificación mediante técnicas inmunocitoquímicas como citometría de flujo. Aunque morfológicamente no podemos distinguir un linfocito T de uno B en un frotis común, estos marcadores revelan funciones y estadios de maduración específicos. Los CD4+ identifican células T cooperadoras, los CD8+ señalan células T citotóxicas, y los CD19, CD20 caracterizan linfocitos B en diferentes etapas de desarrollo.

Inmunoglobulinas e IgE

Las inmunoglobulinas son anticuerpos secretados por células plasmáticas que constituyen la defensa humoral. Los linfocitos B expresan de forma basal IgM e IgD en su superficie como receptores de antígenos. La inmunoglobulina E (IgE) es un anticuerpo altamente especializado secretado en respuesta a alérgenos y antígenos parasitarios.

La membrana plasmática de basófilos y mastocitos posee receptores de alta afinidad diseñados específicamente para fijar la región constante de IgE. Cuando un antígeno específico o alérgeno (como polen o proteínas parasitarias) se une a la IgE anclada en la superficie celular, establece enlaces cruzados que desencadenan desgranulación inmediata. La liberación de sustancias vasoactivas —histamina, heparina y leucotrienos— causa contracción del músculo liso de las vías respiratorias y dilatación de vasos pequeños, originando síntomas alérgicos, asma y respuestas de hipersensibilidad grave o anafilaxia.

Hipersensibilidad y Reacciones Alérgicas

La hipersensibilidad es una respuesta inmunitaria exagerada a antígenos ambientales (alérgenos). Los basófilos, al expresar la proteína CD40L, interactúan con el receptor CD40 de linfocitos B para inducir un aumento coordinado en la síntesis de anticuerpos IgE, alimentando un circuito que amplifica la respuesta alérgica. En reacciones anafiláticas graves, la desgranulación masiva de basófilos causa shock vascular, edema de vías aéreas y potencial riesgo de muerte si no se administra epinefrina de forma inmediata.

Plaquetas y Hemostasia

Trombocitos: Fragmentos Citoplasmáticos Especializados

Los trombocitos, comúnmente llamados plaquetas, son pequeños fragmentos citoplasmáticos anucleados que miden entre 2 y 3 µm de diámetro. A diferencia de las células sanguíneas típicas, las plaquetas no poseen núcleo ni orgánulos membranosos. Se originan en la médula ósea como fragmentos desprendidos de células gigantes poliploides denominadas megacariocitos, los cuales experimentan endomítosis sucesiva (duplicación de cromosomas sin división celular) hasta alcanzar una ploidía de 64n. Su principal función es la hemostasia, es decir, la detención de la hemorragia cuando ocurre una rotura o lesión en los vasos sanguíneos.

Megacariocito/meɡakariˈosito/nom masculino

Célula gigante de la médula ósea (50-70 µm) que produce plaquetas mediante fragmen­tación de su citoplasma periférico. Alcanza una ploidía de 64n tras endomítosis sucesivas y desarrolla conductos de demarcación plaquetaria que segmentan los fragmentos citoplasmáticos.

« El megacariocito es inducido por la trombopoyetina para generar aproximadamente 1.000 plaquetas de su citoplasma periférico. »

El Proceso de Hemostasia y el Tapón Hemostático Primario

Cuando ocurre una lesión en la pared de un vaso sanguíneo, las plaquetas responden de manera inmediata mediante tres fases coordinadas: adhesión, desgranulación y agregación. En la fase de adhesión, las plaquetas se adhieren directamente al tejido subendotelial expuesto, utilizando glicoproteínas de membrana como receptores para el factor de von Willebrand y el colágeno. Esta adhesión inicial activa la célula y desencadena el proceso de desgranulación, donde los gránulos citoplasmáticos liberan mediadores químicos potentes. Posteriormente, estas sustancias liberadas atraen más plaquetas al sitio, formando un aglomerado cada vez más denso que constituye el tapón hemostático primario, sellando el defecto vascular de manera temporal.

Mediadores Liberados en la Desgranulación Plaquetaria

Durante la desgranulación, las plaquetas liberan mediadores químicos almacenados en sus gránulos densos y gránulos alfa. La serotonina es uno de los mediadores más importantes: actúa como potente vasoconstrictor, reduciendo el calibre del vaso lesionado y disminuyendo el flujo sanguíneo local. El adenosín difosfato (ADP) es otro mediador fundamental que amplifica la respuesta hemostática al reclutar y activar plaquetas adicionales mediante receptores específicos de purinérgicos. Juntos, estos mediadores crean un círculo de retroalimentación positiva que intensifica la agregación plaquetaria, permitiendo que el tapón crezca y se consolide de manera eficiente.

Desgranulación/desgɾanulˈasjon/nom femenino

Liberación brusca y coordinada del contenido de los gránulos citoplasmáticos hacia el espacio extracelular, permitiendo que los mediadores químicos (serotonina, ADP, calcio, entre otros) ejerzan sus efectos sobre plaquetas adyacentes y la pared vascular.

« La desgranulación plaquetaria libera serotonina y ADP, amplificando exponencialmente la aggregación de más plaquetas al tapón hemostático. »

La importancia clínica de las plaquetas en la coagulación radica en su rol dual: primero, constituyen la línea de defensa inmediata ante lesiones vasculares formando el tapón hemostático primario. Segundo, proporcionan una superficie fosfolipídica cargada negativamente donde se anclan y concentran los factores de coagulación proteicos, acelerando exponencialmente las reacciones enzimáticas que generan trombina y fibrina. Las alteraciones en el número o función de plaquetas (trombocitopenia por producción deficiente o destrucción excesiva, o trombocitemia por proliferación anómala) se traducen directamente en riesgos de hemorragia o trombosis, lo cual subraya su criticidad en la hemostasis.

Hematopoyesis y Formación de Células Sanguíneas

La hematopoyesis es el proceso continuo y estrictamente regulado mediante el cual el cuerpo mantiene una concentración constante de células en la sangre periférica, reemplazando los elementos celulares que se destruyen diariamente debido a su vida media limitada. Durante la vida embrionaria temprana, este proceso ocurre en fases secuenciales: comienza en la tercera semana de gestación en la pared del saco vitelino, continúa durante el segundo trimestre principalmente en el hígado y de forma muy limitada en el bazo, y finalmente se establece en la médula ósea a partir del segundo trimestre. En la etapa adulta, la hematopoyesis se restringe exclusivamente a la médula ósea roja de los huesos planos y las vértebras.

Célula Madre Hematopoyética (CMH)/seˈlula ˈmaðre ematopoˈjetika/nom femenino

Célula pluripotencial de la que derivan todas las células de la sangre según la teoría monofilética. Posee la capacidad única de autorrenovarse para autosustentar su propio fondo común.

« Las células madre hematopoyéticas expresan marcadores moleculares específicos como CD34 y CD90, careciendo de marcadores específicos de linaje maduro. »

La teoría monofilética establece que todas las células sanguíneas derivan de una única célula madre pluripotencial común. Esto implica que a partir de una CMH es posible generar toda la diversidad de eritrocitos, leucocitos y plaquetas que circulan en nuestro torrente sanguíneo. Esta unidad celular se caracteriza por sus marcadores de superficie CD34 y CD90, los cuales permiten identificarla en estudios inmunocitoquímicos y distinguirla de las células diferenciadas que ya han comprometido su destino.

Eritropoyesis

Durante la eritropoyesis, se observan cambios morfológicos predecibles mediante frotis de aspirado de médula ósea. El tamaño celular disminuye de forma franca, el núcleo reduce su tamaño disminuyendo la razón núcleo:citoplasma hasta ser expulsado, los nucléolos desaparecen al cesar la síntesis de ARN ribosómico, y la tinción citoplasmática cambia gradualmente de azul oscuro (basófilo por abundancia de ribosomas) a rosa (eosinófilo por acumulación masiva de hemoglobina). Esta progresión permite identificar los estadios secuenciales de maduración: pronormoblasto, normoblasto basófilo, normoblasto policromatófilo, normoblasto acidófilo y finalmente el reticulocito, que es liberado a la circulación.

Granulocitopoyesis

En la granulocitopoyesis, la diferenciación morfológica entre los linajes de neutrófilos, eosinófilos y basófilos solo se vuelve evidente en la etapa de mielocito, que es el momento exacto donde comienzan a surgir los gránulos específicos desde el aparato de Golgi. Antes de este punto, las células progenitoras (blasto, progranulocito) no muestran características distintivas que permitan identificar qué tipo específico de granulocito se está formando. A partir del mielocito, las células adquieren el citoplasma granular característico y continúan su maduración a través de metamielocito, banda neutrófila, segmentado y finalmente son liberadas a la circulación.

Trombopoyesis

Se produce aproximadamente 10 x 10^10 plaquetas diariamente en condiciones normales. El megacarioblasto, una célula de 30 µm derivada de la célula progenitora mieloide común, es inducido por la hormona trombopoyetina para experimentar endomítosis sucesivas. En este proceso, los cromosomas se duplican sin realizar cariocinesis ni citocinesis, elevando la ploidía de 8n a 64n.

Megacariocito/megakaˈriɔθito/nom masculino

Célula gigante multinucleada resultante de la endomítosis del megacarioblasto, que mide entre 50 y 70 µm de diámetro. Su citoplasma periférico desarrolla invaginaciones de la membrana plasmática llamadas conductos de demarcación plaquetaria.

« El megacariocito libera pequeños fragmentos citoplasmáticos anucleados directamente a la luz de los sinusoides vasculares en forma de plaquetas. »

El citoplasma periférico del megacariocito desarrolla múltiples invaginaciones de la membrana plasmática llamadas conductos de demarcación plaquetaria, los cuales se fusionan progresivamente para segmentar e individualizar los pequeños fragmentos citoplasmáticos anucleados. Estos fragmentos son liberados de forma directa a la luz de los sinusoides vasculares en forma de plaquetas, cada una de 2 a 3 µm.

Monopoyesis

La monopoyesis comienza cuando la célula progenitora mieloide común (PMC) se diferencia en una célula progenitora de granulocitos/monocitos (PGM) bajo la influencia de interleucina-3 (IL-3). Si se mantiene la presencia continua de los factores de transcripción PU.1 y Egr-1, la célula avanza hacia el linaje de progenitor de monocitos (PMo). Su transformación en la médula dura aproximadamente 55 horas. Una vez liberados, los monocitos circulan en la sangre periférica alrededor de 16 horas antes de migrar a los tejidos conjuntivos, donde el factor M-CSF estimula su conversión final en macrófagos tisulares.

Linfopoyesis

La transformación de la célula madre hematopoyética en el progenitor linfoide común (PLC) depende estrictamente de los factores de transcripción pertenecientes a la familia Ícaro. Si en la célula PLC se activan genes específicos mediante el factor de transcripción Pax5, el linaje queda determinado a convertirse en linfocitos B dentro de la médula ósea. Si la célula expresa el factor GATA-3, se diferencia en el linaje de linfocitos T, abandonando la médula ósea en forma de linfocitos pre-T inmaduros para migrar al timo, lugar donde completarán su educación típica antes de pasar a la circulación general. Las células NK se diferencian bajo la influencia reguladora de la interleucina-2 (IL-2) e interleucina-15 (IL-15).

Estructura de la Médula Ósea Roja

La médula ósea roja es una unidad estructural compleja contenida en las cavidades medulares de los huesos. Su andamiaje de soporte está formado por células adventicias (o reticulares) que emiten extensiones laminares, producen fibras reticulares y secretan citocinas clave como factores estimulantes de colonias (CSF), interleucina-5 (IL-5) e interleucina-7 (IL-7) para estimular el desarrollo celular. El compartimento vascular está representado de forma única por los sinusoides de la médula ósea, los cuales se interponen entre arterias y venas formando una circulación completamente cerrada.

La barrera endotelial sinusoide es un epitelio plano simple con una lámina basal discontinua. Cuando una célula sanguínea madura o una prolongación citoplasmática de megacariocito necesita entrar en la circulación, presiona la membrana endotelial abluminal contra la luminal hasta fusionarlas mediante la acción de complejos proteicos cis-SNARE. Esto abre un poro transitorio de diapédesis transcelular; es decir, la célula literalmente perfora y atraviesa el cuerpo de la célula endotelial, contrayéndose el poro inmediatamente después para mantener intacta la barrera vascular. Con el avance de la edad, la médula ósea activa disminuye siguiendo la fórmula semicuantitativa de celularidad habitual (100 menos la edad del paciente, expresada en porcentaje, ± 10%). El tejido hematopoyético restante es reemplazado por adipocitos, convirtiéndose en médula ósea amarilla inactiva, aunque esta retiene su potencialidad de volver a transformarse en médula roja activa ante demandas extremas o hemorragias graves.

Médula Ósea, Hemograma y Patologías de la Sangre

Médula Ósea: Estructura y Función

La médula ósea roja es una unidad estructural compleja ubicada en las cavidades medulares de los huesos planos y vértebras en el adulto. Su andamiaje de soporte está formado por células reticulares que emiten extensiones laminares, producen fibras reticulares y secretan citocinas clave (CSF, IL-5, IL-7) para estimular el desarrollo celular. El compartimento vascular de la médula ósea está representado de forma única por los sinusoides.

Sinusoidesnom masculino

Capilares vasculares especializados de la médula ósea con una barrera endotelial caracterizada por un epitelio plano simple con lámina basal discontinua, que permite el paso de células sanguíneas maduras hacia la circulación mediante diapédesis transcelular.

« Las células sanguíneas presioan contra los sinusoides para atravesarlos y entrar en la circulación general. »

El mecanismo de paso transcelular ocurre cuando una célula madura necesita entrar en la circulación: presiona la membrana endotelial abluminal contra la luminal, fusionándolas mediante complejos proteicos cis-SNARE que abren un poro transitorio. La célula literalmente atraviesa el cuerpo de la célula endotelial, contrayéndose el poro inmediatamente después para mantener intacta la barrera vascular. Con la edad, la médula ósea activa disminuye siguiendo la fórmula de celularidad (100 menos la edad del paciente, expresada en porcentaje, ±10%), siendo el tejido restante reemplazado por adipocitos que forman médula ósea amarilla inactiva, aunque esta retiene potencialidad de reactivarse ante demandas extremas.

Hemograma Completo: Concepto y Realización

Hemogramanom masculino

Examen de laboratorio que proporciona un registro detallado de las cantidades relativas y las condiciones de las células y elementos que circulan en la sangre, incluyendo eritrocitos, leucocitos y plaquetas.

« El hemograma completo es el análisis de sangre más frecuente en la práctica médica. »

El hemograma se realiza mediante contadores hemáticos automatizados que utilizan citometría de flujo o sistemas informáticos avanzados para identificar cada elemento según su tamaño y resistencia eléctrica. Este examen evalúa tres series principales: la serie roja (eritrocitos y hemoglobina), la serie blanca (leucocitos diferenciados) y la serie trombocítica (plaquetas). Los resultados permiten realizar diagnósticos diferenciales precisos ante alteraciones hematológicas.

Alteraciones de la Serie Roja

Anemianom femenino

Disminución de la concentración normal de hemoglobina en la sangre, confirmada por valores menores a 13.5 g/dL en hombres y menores a 12 g/dL en mujeres.

« La anemia perniciosa es causada por atrofia gástrica autoinmune que impide la absorción de vitamina B12. »

La anemia puede originarse por tres mecanismos principales: pérdida de sangre (hemorragia interna o externa), destrucción acelerada de eritrocitos (hemólisis) o producción insuficiente en la médula ósea (desnutrición, falta de hierro, deficiencia de vitamina B12). Las personas con anemia experimentan fatiga, debilidad, pérdida de energía, dificultad respiratoria y palidez en la piel debido a la falta de oxígeno en los tejidos.

Policitemianom femenino

Aumento del recuento de eritrocitos en la sangre, que puede ser primaria (por enfermedades genéticas de la médula ósea como policitemia vera) o secundaria (respuesta adaptativa a hipoxia crónica, altitud elevada o tumores secretores de eritropoyetina).

« Un paciente que vive a gran altitud desarrolla policitemia secundaria como adaptación a la menor disponibilidad de oxígeno. »

Para afinar el diagnóstico de alteraciones eritrocitarias, evaluamos tres índices hematológicos fundamentales. El VCM (Volumen Corpuscular Medio) mide el tamaño de los eritrocitos, permitiendo clasificar las anemias en microcíticas (tamaño reducido), normocíticas (tamaño normal) o macrocíticas (tamaño aumentado). La HCM (Hemoglobina Corpuscular Media) mide la cantidad de hemoglobina por célula, distinguiendo anemias hipocrómica (baja hemoglobina) o normocrómica (hemoglobina normal). La ADE (Amplitud de la Distribución de los Eritrocitos) muestra variaciones anómalas en tamaño y forma de las células.

Alteraciones de la Serie Blanca

Leucocitosisnom femenino

Recuento elevado de leucocitos totales, que generalmente indica una respuesta inflamatoria activa del organismo ante infecciones, quemaduras, fracturas u otras lesiones corporales.

« Una leucocitosis leve es fisiológica tras ejercicio vigoroso o durante el embarazo; sin embargo, valores mayores a 100 × 10⁹ células/L sugieren leucemia. »

La leucocitosis puede registrarse de forma fisiológica tras ejercicio intenso, estrés emocional, durante el embarazo o en el trabajo de parto. Sin embargo, cuando detectamos hiperleucocitosis extrema (valores superiores a 100 × 10⁹ células/L), estamos frecuentemente ante una indicación clínica de leucemia, un cáncer sanguíneo grave que requiere intervención inmediata.

Leucopenianom femenino

Disminución del recuento de glóbulos blancos circulantes, asociada a efectos secundarios de radiación y quimioterapia, enfermedades autoinmunes, alteraciones de la médula ósea, ciertos fármacos o infecciones avanzadas.

« Los pacientes con VIH avanzado presentan leucopenia severa con conteos menores a 1000 células/µL. »

La leucopenia refleja un fallo en la producción leucocitaria medular o un aumento en la destrucción periférica. Las causas más frecuentes incluyen efectos tóxicos de quimioterapia y radiación, enfermedades autoinmunes como el lupus eritematoso sistémico, alteraciones primarias de médula ósea (anemia aplásica), fármacos específicos (algunos antibióticos, anticonvulsivantes) e infecciones avanzadas como sida. La ausencia de defensas suficientes eleva drásticamente el riesgo de infecciones oportunistas graves.

Alteraciones de la Serie Trombocítica

Trombocitemianom femenino

Elevación del número de plaquetas en la sangre, relacionada con trastornos proliferativos de la médula ósea, inflamaciones graves o consecuencia de extirpación del bazo (esplenectomía).

« Un paciente sometido a esplenectomía por un traumatismo abdominal puede desarrollar trombocitemia reactiva. »

La trombocitemia primaria refleja un aumento en la producción medular de megacariocitos, mientras que la secundaria resulta de la pérdida de la destrucción basal de plaquetas (después de esplenectomía) o de respuestas inflamatorias sistémicas. Aunque en general es bien tolerada, recuentos extremadamente elevados pueden aumentar el riesgo trombótico.

Trombocitopenianom femenino

Recuento bajo de plaquetas en la sangre, causado por producción insuficiente en médula ósea (leucemia, infecciones, deficiencia B12) o aumento en su destrucción periférica (autoinmunidad, genética, fármacos, coagulación intravascular diseminada).

« Los pacientes con púrpura trombocitopénica inmunitaria presentan trombocitopenia severa por destrucción autoinmune de plaquetas. »

La trombocitopenia por fallo medular ocurre cuando la médula ósea produce menos plaquetas debido a leucemia, infecciones graves como tuberculosis, o deficiencias nutricionales (vitamina B12, ácido fólico). La trombocitopenia periférica resulta de destrucción aumentada por mecanismos autoinmunes (anticuerpos anti-plaqueta), factores genéticos hereditarios, consumo de ciertos fármacos (anticonvulsivantes, diuréticos tiazídicos) o coagulación intravascular diseminada (CID). Al carecer de suficientes plaquetas, los pacientes elevan drásticamente su riesgo de sangrados espontáneos, hematomas, petequias y epistaxis recurrentes.

Defectos Congénitos y Enfermedades Hereditarias de la Sangre

Los defectos congénitos y enfermedades hereditarias de la sangre resultan de mutaciones o alteraciones en genes que codifican componentes estructurales y enzimáticos críticos del tejido hematopoyético. Estas patologías afectan la función inmunitaria, la producción medular ósea o la estructura de células individuales, generando cuadros clínicos graves que amenazan la vida.

Enfermedad Granulomatosa Crónica

La Enfermedad Granulomatosa Crónica (EGC) es una inmunodeficiencia genética hereditaria causada por mutaciones o ausencia del complejo enzimático NADPH-oxidasa (sistema phox) en células fagocíticas, principalmente neutrófilos. Aproximadamente el 50-70% de los casos resultan de una mutación en el gen CYBB del cromosoma X, afectando la glucoproteína gp91, mientras que el 20-40% restante se asocia a mutaciones del gen NCF1 en el cromosoma 7, afectando la proteína p47.

Sin NADPH-oxidasa funcional, los neutrófilos pierden la capacidad de transportar electrones y generar intermediarios reactivos de oxígeno (IRO). Aunque fagocitan bacterias y hongos con normalidad, no pueden destruirlos internamente de forma eficiente. Esto provoca infecciones recurrentes potencialmente mortales, desarrollo de granulomas (masas tumorales inflamatorias) formadas por el intento del cuerpo de aislar patógenos no digeridos, y posible obstrucción del tubo digestivo o vías urinarias.

Anemia Aplásica

La anemia aplásica es una alteración patológica severa donde la médula ósea sufre una hipocelularidad profunda, perdiendo sus nidos celulares activos y población de células madre hematopoyéticas. En la biopsia de médula ósea se observa un tejido compuesto casi exclusivamente por adipocitos vacíos, carente de actividad hematopoyética normal y con ausencia de precursores celulares en todas las series.

La destrucción de la hematopoyesis en todas las series genera manifestaciones clínicas graves: anemia profunda por falta de eritrocitos, sangrados espontáneos por deficiencia de plaquetas e infecciones graves por ausencia de leucocitos funcionales. Las consecuencias hematológicas y sistémicas amenazan la vida si no se restaura la función medular ósea mediante trasplante de células madre o inmunosupresión.

Anemias Hemolíticas Hereditarias

Las anemias hemolíticas hereditarias comprenden la esferocitosis y eliptocitosis hereditaria, ambas causadas por mutaciones autosómicas dominantes que alteran proteínas de anclaje de la membrana del eritrocito. En la esferocitosis hereditaria, mutaciones dañan el complejo de anquirina (banda 3, banda 4.2 y espectrina), causando que la membrana se desprenda del citoesqueleto y forzando al eritrocito a adoptar una forma esférica rígida.

En la eliptocitosis hereditaria, las mutaciones dañan los tetrámeros de espectrina y sus uniones con complejos de banda 4.1, impidiendo que el eritrocito recupere su forma tras deformarse en vasos y alargándolo progresivamente de manera elíptica. Ambas patologías eliminan la flexibilidad biológica y estabilidad mecánica del eritrocito, haciéndolo incapaz de tolerar fuerzas de fricción circulatoria.

La destrucción prematura de estos eritrocitos defectuosos ocurre masivamente en el bazo (hemólisis), generando anemia e ictericia severa por acumulación de bilirrubina sérica en ojos y piel. Los pacientes experimentan fatiga, debilidad y complicaciones crónicas relacionadas con la eliminación reiterada de células sanguíneas.

Drepanocitosis (Anemia Falciforme)

La drepanocitosis es un trastorno genético autosómico recesivo causado por una mutación puntual en el gen que codifica la cadena beta de hemoglobina A (HbA), sustituyendo el aminoácido ácido glutámico por valina en la posición 6. Esta alteración produce hemoglobina falciforme (HbS), una variante patológica que genera la característica deformación de las células.

Cuando la saturación de oxígeno desciende por debajo del 85% en individuos homocigotos, las moléculas de HbS se aglomeran anómalamente y polimerizan en cadenas rígidas que deforman completamente el eritrocito, otorgándole una apariencia de hoz o semilunar. Estos eritrocitos falciformes son frágiles (viven apenas 20 días versus 120 días normales) y se adhieren fuertemente a superficies endoteliales.

La adhesión aumentada de eritrocitos falciformes eleva la viscosidad sanguínea y causa oclusión mecánica de capilares pequeños en múltiples órganos, privando a los tejidos de oxígeno y nutrientes. Clínicamente, esto desencadena crisis de dolor intensísimo, anemia hemolítica crónica, daño orgánico progresivo y eleva drásticamente el riesgo de accidentes cerebrovasculares e ictus en pacientes pediátricos.

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Las plaquetas son células completas con núcleo que se encargan de la hemostasia.

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